Esta medida afecta especialmente a propietarios que alquilan viviendas de temporada, habitaciones o alojamientos turísticos mediante contratación online. Sin embargo, no todos los contratos están sujetos a esta obligación.
Si gestionas alquileres de corta duración en Madrid o en cualquier punto de España, es fundamental entender exactamente cuándo debes declarar, qué debes comunicar y qué arrendamientos quedan fuera.
¿Qué establece la nueva obligación informativa?
La normativa introduce un modelo informativo anual obligatorio para los arrendamientos de corta duración que:
- Se hayan formalizado a través de plataformas online
- Dispongan de Número de Registro Único de Alquiler (NRUA)
- Correspondan a alquileres de temporada, por habitaciones o turísticos
La declaración deberá presentarse cada año durante el mes de febrero, informando de todos los contratos celebrados durante los doce meses anteriores.
Esto implica que los contratos realizados durante 2025 deberían declararse en febrero de 2026.
¿Qué es el NRUA y cuándo es obligatorio?
El Número de Registro Único de Alquiler (NRUA) fue introducido por el Real Decreto 1312/2024, de 23 de diciembre, con el objetivo de reforzar la trazabilidad y el control de los alquileres de corta duración contratados online.
Es importante destacar un aspecto clave:
El NRUA solo es obligatorio para aquellos arrendamientos de corta duración que se formalicen a través de plataformas digitales.
Por tanto:
- Si el contrato se ha realizado presencialmente, no es obligatorio disponer de NRUA
- Si el alquiler no se ha contratado online, tampoco se aplica esta obligación informativa
Este matiz es esencial para evitar declaraciones innecesarias o errores administrativos.
¿Qué información debe incluirse en la declaración?
El modelo informativo exige que se declare cada contrato de forma individualizada, indicando:
- Identificación de la finca o unidad arrendada
- Finalidad del arrendamiento (temporada, turístico, habitación)
- Número de huéspedes
- Fechas de entrada y salida
No se trata de una declaración global, sino detallada por inmueble y por contrato.
Esta nueva obligación supone un aumento en el nivel de control administrativo sobre el alquiler de corta duración y exige una gestión documental mucho más organizada por parte del propietario o gestor.

¿A qué contratos NO afecta esta obligación?
La normativa deja fuera expresamente:
- Los contratos formalizados de forma presencial
- Los arrendamientos que no se hayan tramitado mediante plataformas digitales
- Aquellos alquileres que no estén sujetos a NRUA
Este punto es especialmente relevante para propietarios que combinan modalidades de alquiler o que gestionan directamente sus contratos sin intermediación digital.
¿Qué impacto tiene en propietarios e inversores?
Para los pequeños propietarios puede suponer una nueva carga administrativa anual. Para inversores con varias unidades en alquiler de corta duración, la organización y cumplimiento será aún más importante.
En un mercado como el de Madrid, donde el alquiler de temporada ha crecido en los últimos años, esta medida refuerza la necesidad de asesoramiento profesional tanto en la estructuración del alquiler como en su cumplimiento legal.
Además, esta obligación informativa se enmarca dentro de un contexto más amplio de regulación del alquiler y control fiscal, por lo que es previsible que continúe la evolución normativa en los próximos ejercicios.
Claves prácticas para cumplir correctamente
Si alquilas a través de plataformas online, conviene:
- Verificar si tu inmueble está sujeto a NRUA
- Revisar todos los contratos formalizados durante el año natural
- Mantener un registro ordenado de fechas, huéspedes y finalidad del arrendamiento
- Preparar la declaración con antelación al mes de febrero
La anticipación evita sanciones y reduce riesgos administrativos innecesarios.
Conclusión: más control, más planificación
La nueva obligación informativa para alquileres de corta duración contratados online marca un nuevo paso en la regulación del sector.
No afecta a todos los propietarios, pero sí introduce una responsabilidad clara para quienes operan a través de plataformas digitales.
En un entorno normativo cada vez más exigente, la diferencia entre gestionar correctamente un alquiler o asumir riesgos innecesarios suele estar en la planificación y el asesoramiento adecuado.
Si tienes alquileres de corta duración o estás pensando en invertir en este tipo de activos, ¿estás seguro de que tu estructura cumple ya con todas las obligaciones vigentes?